San Asensio, Rioja Alta

San Asensio

San Asensio es un pueblo de Rioja Alta, sede del Centro Sensorial del Vino. La unión entre San Asensio y el mundo del vino se puede disfrutar en las numerosas bodegas de los siglos XVI, XVII y XVIII que se conservan en el casco antiguo de este pueblo vinculado, en el siglo XXI, con la viticultura, el enoturismo y la elaboración de vinos de Rioja de elevada calidad.

Esta localidad es conocida como ‘Cuna del Clarete’ en honor al vino clarete, un tipo de vino elaborado con la mezcla de uvas tintas (estrujadas) y de mostos de uva blanca (típico del valle del río Najerilla) que encuentra su mayor expresión en la conocida como Batalla del Clarete.

¿Cómo llegar a San Asensio?

El municipio de San Asensio es fácilmente accesible a través de la carretera N-232, la vía principal que vertebra La Rioja a lo largo del río Ebro. No cuenta con salida directa de la AP-68, pero se encuentra a pocos kilómetros de las salidas 9 (Haro) y 10 (Cenicero) de la autopista vasco-aragonesa (Bilbao – Logroño – Zaragoza).

Igualmente, su escasa distancia a Logroño (30 kilómetros) y Haro (15 kilómetros) hace que el viajero que llega a Rioja buscando una experiencia relacionada con el enoturismo no tenga problema para viajar a este pueblo de Rioja Alta en autobús o tren.

Las estaciones de estas dos ciudades cuentan con conexión directa con las principales ciudades del país (Madrid, Barcelona, Valencia…) y, también, con líneas regulares de autobús con la línea VLR-113 de Autobúses Jiménez.

¿Qué ver en San Asensio?

El desarrollo de San Asensio está ligado al del antiguo pueblo de Davalillo, del que sólo quedan la reminiscencia de su castillo y murallas en un cerro junto al río Ebro y desde el que se pueden disfrutar algunas de las mejores imágenes de los viñedos de Rioja Alta y Alavesa. Además, en el patrimonio de San Asensio destacan -también- la iglesia de la Ascensión, el monasterio de Santa María de la Estrella, el racimo en honor al vino (una escultura de acero diseñada por el escultor Agustín Ibarrola) así como las casas solariegas y blasonadas que salpican su casco antiguo.​

Castillo de Davalillo

El castillo de Davalillo es una de las fortalezas militares más visibles de todo el curso alto del río Ebro. Enclavado en un cerro sobre uno de los meandros del río Ebro, su construcción se llevó a cabo entre los siglos XII y XIII, como parte del sistema de castillos defensivo del reino de Castilla en la margen sur del Ebro.

La fortaleza, que permite divisar el curso del Ebro y gran parte de la Sonsierra riojana y de Rioja Alavesa, formaba parte -junto con los castillos de Briones y Haro- de la línea defensiva que Castilla había establecido ante las incursiones y baluartes de Navarra en San Vicente de la Sonsierra y Laguardia.

De estilo románico, destaca por la torre del homenaje (orientada hacia el Ebro) así como por su construcción con cubos defensivos en sus esquinas, que también protegen la entrada principal al recinto.

Ermita de Davalillo

La ermita de Santa María de Davalillo, pese a encontarse a escasos metros de las ruinas del castillo del mismo nombre, no tiene nada que ver con el entorno en el que se ubica. Su construcción es trescientos años más reciente que la del conjunto que forman el castillo, las murallas y la necrópolis medieval de Davalillo. La obra principal es de estilo barroco (año 1700 – siglo XVI) mientras que las imágenes y pinturas de su interior datan de los siglos XVII y XVIII.

Iglesia de la Ascensión de San Asensio

La iglesia de La Ascensión es el edificio más notable de San Asensio. De estilo gótico, su construcción comenzó en el siglo XV con la reutilización de materiales románicos de una edificación anterior. En la segunda mitad del siglo XVI quedó casi edificada la torre, mientras que en los siguientes doscientos años (siglos XVII y XVIII) se acometió la decoración del interior con pinturas y esculturas.

Un incendio durante la segunda República (1934) destruyó el retablo mayor del templo, original del siglo XVI. En 1943 se instaló un nuevo retablo de estilo neoclásico del siglo XIX procedente del Seminario Viejo de Logroño. No debe confundirse con la ermita de la Asunción en San Asensio de los Cantos, aldea de Ojacastro (La Rioja).

Ermita de Davalillo

Iglesia de la Ascensión

Batalla del Clarete

La primera Batalla del Clarete tuvo lugar en 1973 cuando varios vecinos de San Asensio, por casualidad, comenzaron a tirarse vino clarete entre ellos. Hoy en día es un tradicional evento festivo del verano riojano en el que se ‘disparan’ entre 30.000 y 40.000 litros de vino de Rioja a las más 5.000 personas que se dan cita en la localidad.

Esta curiosa batalla con vino clarete tiene lugar en el barrio de las bodegas de San Asensio el domingo más próximo al día de Santiago (25 de julio)

Pese a que pueda parecerse, esta batalla nada tiene que ver con la Batalla del Vino de Haro (original del siglo XIX) que tiene lugar en los Riscos de Bilibio cada 29 de junio.

Racimo en honor al Vino

Monasterio de La Estrella

Racimo en honor al Vino de Ibarrola

El racimo en honor al Vino es una escultura de acero de más de cuatro metros de altura que rinde homenaje a al producto más preciado del Rioja, el vino. La obra, de Agustín Ibarrola, cuenta con un peso total de dos toneladas.

Monasterio de Santa María de la Estrella de San Asensio

El Santuario de Santa María de la Estrella es un monasterio medieval del siglo XV, reconstruido en el siglo XX, situado a las afueras de San Asensio.

Aunque las primeras referencias históricas al sitio son del siglo XI con la aparición de una imagen de la virgen junto a una encina -lo que dio origen a la ermita de Aritzeta (aritzeta = encima en euskera)- no fue hasta el siglo XV cuando el templo se transformó en monasterio por medio de una bula pontificia, ya bajo la denominación de ‘La Estrella’, en referencia a una estrella grabada en la encina en la que se encontró la talla de la virgen.

En la actualidad, la imagen original de la virgen de La Estrella se encuentra en la iglesia de la Asunción de Briones mientras que la sillería del Coro forma parte de la iglesia de San Esteban de Ábalos. Antes de su declive a lo largo del siglo XVII, el monasterio de La Estrella recibió la visita de personajes ilustres como los Reyes Católicos, el rey Felipe II o la residencia del pintor logroñés Juan Fernández de Navarrete, alias ‘el Mudo’.

Centro Sensorial del Vino de San Asensio

El Centro Sensorial del Vino está ubicado en el barrio de las bodegas de de San Asensio. Cuenta con un calado (antigua cueva donde se conservaba el vino de manera natural) excavado en la roca, siendo una excepcional manera de acercarse y disfrutar de la tradición del vino de Rioja.

Bodegas de Rioja en San Asensio

Hoteles en San Asensio

La oferta de alojamientos en el entorno de San Asensio permite disfrutar del turismo del vino y de la forma de vivir entre los viñedos de La Rioja. San Asensio oferta desde modernos hoteles hasta casas rurales y alojamientos en edificios barrocos del siglo XVIII. Destacan los hoteles La Capellanía o el Mirador de la Chana.

Restaurantes en San Asensio

La amplia oferta de turismo vinícola de San Asensio facilita la existencia de magnífgicos restaurantes y establecimientos en los que disfrutar de la gastronomía riojana mientras se disfruta del enoturismo en su máxima expresión. Entre los principales restaurantes destacan el Bodegón el Botero, La Bodega o el restaurante Casa Marisa donde se puede disfrutar de alguno de los manjares más típicos de la comida tradicional de La Rioja como los boletus de temporada o un plato de pochas con chorizo.

No obstante, su proximidad a otras localidades como Briones, Haro, San Vicente de la Sonsierra o Nájera, facilita la búsqueda de un lugar especial donde disfrutar de una velada entre viñedos.

Lugares de interés y alrededores cerca de San Asensio

Briones

San Vicente de la Sonsierra

Haro

Enoturismo en los pueblos de Rioja Alta

Los pueblos de Rioja Alta son uno de los mejores lugares en los que disfrutar del vino, las bodegas y la cultura de Rioja.

Briñas

Cenicero

Sajazarra

Haro

Briones

Ollauri