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Bodegas Ramón Bilbao

Bodegas Ramón Bilbao es una de las bodegas de Haro con mayor proyección internacional y una de las cinco más visitadas de toda la Denominación de Origen Calificada Rioja (DOCa Rioja). Fundada en 1924 por Ramón Bilbao Murga en el centro histórico de Haro, en la calle Las Cuevas, desde 1972 se encuentran ubicadas en la avenida de Santo Domingo de La Calzada, una de las principales entradas a la ciudad para los visitantes que llegan hasta la capital del Rioja a través de la AP-68.

Las instalaciones de Bodegas Ramón Bilbao destacan por la presencia de dos zonas claramente diferenciadas: una, destinada a la elaboración-recepción-fermentación de la uva y el mosto y; otra, orientada a la crianza del vino en barricas de roble, su embotellado y almacenamiento. Asimismo, entre las salas de Bodegas Ramón Bilbao en Haro se cuenta un amplio botellero, un centro de visitas y una sala de catas profesional.

Visita a Bodegas Ramón Bilbao

La visita a Bodegas Ramón Bilbao supone una experiencia para los sentidos de todo aquel amante del vino y del enoturismo en Rioja.

Las instalaciones de esta prestigiosa bodega (una de las cinco más visitadas de la DOCa Rioja) están completamente orientadas al visitante, permitiendo conocer de primera mano todo el proceso de elaboración de los vinos de Bodegas Ramón Bilbao a través de las más de 8.000 barricas de roble francés y americano -a las que se les realizan trasiegos dos veces al año- y de sus 180 hectáreas de viñedo en Rioja.

La visita incluye, como no podía ser de otra manera en las bodegas de Rioja, la cata de tres vinos de Bodegas Ramón Bilbao.

Horario de visita a Bodegas Ramón Bilbao

Las Bodegas Ramón Bilbao de Haro disponen un horario de visita a sus instalaciones:

  • Lunes a Jueves: 09:00 a 19:00.
  • Viernes:  09:00 a 14:00 y 16:00 a 19:00.
  • Sábados: 09:00 a 19:00.
  • Domingos: 09:00 a 14:00.

Precio de la visita a Bodegas Ramón Bilbao

El precio de la visita a Bodegas Ramón Bilbao varía en función de la selección que se haga, existiendo hasta tres experiencias:

Visita Mirto

12€

Curso de cata

20€

Visita especial viñedo

57€

Experiencias de gastronomia y vino en Bodegas Ramón Bilbao

Bodegas Ramón Bilbao cuenta con actividades especiales que implementan la experiencia de enoturismo y el conocimiento de la esencia de sus vinos.

Cata y maridaje en Bodegas Ramón Bilbao

  • Una fusión de aromas y sabores en torno a nuestros vinos y a una sugerente propuesta de maridaje.
  • Tabla de quesos para 2 personas y 3 vinos especialmente seleccionados.

20€ / 2 personas

No incluye visita a la bodega.

Comida en Bodegas Ramón Bilbao

  • Disfruta de una comida en nuestro encantador comedor en un entorno único alrededor del vino.
  • Dos propuestas de menús especialmente diseñadas para acompañar nuestros vinos.

60€ / persona

Mínimo grupos de 20 personas.

Comprar vino de Bodegas Ramón Bilbao

Ramón Bilbao: vinos Edición Limitada

Visitar Bodegas Ramón Bilbao en Haro

Haro, La Rioja | Rioja Alta 
Teléfono:  941 31 02 95
Web: www.bodegasramonbilbao.es
Dirección: avenida de Santo Domingo de la Calzada, 34 (26200) Haro, La Rioja.

Enoturismo en los pueblos de Rioja Alta

Los pueblos de Rioja Alta son uno de los mejores lugares en los que disfrutar del vino, las bodegas y la cultura de Rioja.

Briñas

Ollauri

San Asensio

Estación Enológica de Haro

En 1892, como consecuencia del dinamismo económico que Rioja estaba alcanzando tras la llegada de un nutrido grupo de bodegueros franceses a la región, se funda en Haro la Estación Enológica, un centro de investigación para el vino de Rioja que serviría para asentar tanto la experiencia como el liderazgo que Haro y su barrio de la Estación estaban adquiriendo en lo relativo a la elaboración de vinos de estilo bordelés a finales del siglo XIX.

La designación de Haro como sede de la Estación Enológica por parte de la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio del Gobierno de España llegó en un momento de esplendor para la ciudad -en 1891, se había convertido en la primera ciudad del país en contar con alumbrado eléctrico en sus calles y que acababa de celebrar la apertura de una sucursal del Banco de España– que terminó de encumbrar a Haro como cabeza de los vinos de Rioja.

En su primer año de funcionamiento, la Estación Enológica de Haro -con Mariano Díaz Alonso como director interino- ya contaba con unas instalaciones equipadas con todos los utensilios necesarios para elaboración de vinos y con un nutrido grupo de alumnos (alrededor de medio centenar) que asistieron al primer curso de conferencias de una institución que destacó por su papel formador de nuevos profesionales ligados al mundo de vino.

Las enseñanzas de capataces bodegueros y de aprendices convivieron con los campos de experiencia donde los se realizaban estudios con vides y uvas autóctonas, se experimentaba con la adaptación de nuevas variedades foráneas y se practicaban ensayos en viticultura, nuevos abonos y pesticidas.

Bodega de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Bodega. Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

La Estación Enológica y la llegada de la filoxera a Rioja

La destrucción de los viñedos de Aquitania (Francia) durante la segunda mitad del siglo XIX -y la necesidad de producir y abastecer al mercado francés- fue la principal razón para que varios bodegueros bordeleses se asentaran en las proximidades de la estación de ferrocarril de Haro.

Los primigenios almacenes fueron transformándose en bodegas orientadas a la producción de vinos de estilo bordelés auspiciadas por las propicias condiciones del suelo y del clima de Rioja Alta, que favorecían la elaboración de vinos a la altura de los caldos de más alta calidad.

No obstante, al tiempo que la Estación Enológica de Haro daba sus primeros pasos, la filoxera alcanzó los viñedos de Rioja. En junio de 1899 se detectaron los primeros síntomas de la enfermedad en los viñedos de Sajazarra; en 1902 la plaga se había extendido por los viñedos de Rioja Alta; y, entre 1904 y 1907, todas las vides de la provincia de Logroño estaban invadidas por la filoxera.

En quince años (1982-1907) el panorama vitivinícola de Rioja cambió por completo para la Estación Enológica de Haro e, incluso, Víctor Manso de Zúñiga (director de la institución) escribió a finales de la primera década del siglo XX que todos los esfuerzos para poner coto a la filoxera habían sido “estériles”.

Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

Durante este periodo, la región de Rioja pasó de hacer frente a la sobreproducción de vinos y a la ausencia de una viticultura moderna, a tener que repoblar de gran parte de las plantaciones de vid entre 1910 y 1920.

En este sentido, la Estación Enológica de Haro contribuyó en la recuperación de los viñedos riojanos que no habían quedado destruidos por la plaga. Sin embargo, aunque la llegada de la filoxera supuso un fuerte revés para los viticultores de la época, contribuyó a la modernización de las bodegas de Rioja.

Importantes firmas del barrio de la Estación de Haro -como la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), Bodegas Bilbaínas o Bodegas R. López de Heredia Viña Tondonia– aprovecharon para modernizar sus instalaciones industriales reinvirtiendo sus capitales en sistemas para la crianza de vinos finos de Rioja.

Variedades de uva para los vinos Rioja

Además de su actuación durante la plaga de filoxera, la Estación Enológica de Haro ha sido -también- fundamental a la hora de estudiar y experimentar con las variedades de uva más propicias para la elaboración de vinos de Rioja. La determinación de las mejores especies y su mezcla, junto con la modernización industrial del sector y la colaboración en la creación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja (DOCa Rioja), supuso un impulso definitivo para una vinicultura que, en la actualidad, se asienta en las siete variedades de uvas de Rioja (blancas y tintas): tempranillo, garnacha, viura, malvasía, mazuelo, graciano, y garnacha blanca.

Entrada de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Entrada. Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

¿Cuántas estaciones enológicas existen en España?

La de Haro no es la única estación enológica que existe en España, aunque sí es de las primeras. Las estaciones enológicas fueron creadas a finales del siglo XIX para modernizar, con el estudio y la formación de nuevos profesionales, los sistemas de producción y elaboración de vino. El primer proyecto incluía la creación de una estación enológica central en Madrid y cuatro escuelas en las provincias de Alicante, Ciudad Real, Zamora y Logroño, aunque no terminó ejecutándose. Finalmente, las estaciones enológicas quedaron recogidas mediante un Real Decreto en 1892, año fecha fundacional de la Estación Enológica de Haro.

En la actualidad, además de la de Haro, existen estaciones enológicas y de viticultura de Jerez de la Frontera (Cádiz); Alcázar de San Juan (Ciudad Real); Montilla (Córdoba); Rueda (Castilla y León); Requena (Valencia); Jumilla (Murcia); Vilafranca del Penedès (Barcelona); Reus (Tarragona); Felanitx (Baleares); y Almendralejo (Badajoz).

Centro de Interpretación del Vino de Rioja

La Estación Enológica de Haro cuenta con la tecnología más avanzada para el estudio, formación, análisis y asesoramiento sobre el vino y sus características. En ella se estudia y analiza todo el proceso de elaboración del vino, desde la maduración hasta el control en botella, siendo además, el laboratorio de referencia para el Consejo Regulador de Rioja así como para otras denominaciones de origen españolas e internacionales.

Es sede del Centro de Interpretación del Vino de La Rioja y del Museo del Vino de Rioja, un espacio inaugurado en 1991 en el que se pueden conocer las características geológicas y climatológicas que de Rioja, las variedades de uva empleadas en la creación de los vinos de la región y los procesos de elaboración y crianza de los caldos.

Fachada de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Corona mural en el edificio principal de la Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

Turismo del vino en Haro

La Estación Enológica de Haro se encuentra ubicada en pleno casco urbano de Haro y a poco más de un kilómetro del barrio de la Estación, el espacio en el que se concentran las firmas más prestigiosas de Rioja y que cuenta con la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo.

Su situación permite comer y disfrutar de la gastronomía riojana en los restaurantes de Haro, alojarse y dormir en los hoteles y apartamentos de la ciudad, y sumergirse en una embriagadora experiencia de turismo de vino durante el tiempo que pase en la capital del Rioja.

Puente de Briñas

Rioja son viñas, Rioja son las nieblas bajas que se disipan con los primeros rayos del sol en invierno y Rioja son los caprichosos dibujos que el río Ebro dibuja por la orografía riojana en su caminar hacia el Mediterráneo. El Ebro siempre ha sido un reto que solventar para los pobladores de La Rioja, una fértil vega inclinada hacia el este, enclavada como frontera de varios reinos y del eje que une los mares Cantábrico y el citado Mediterráneo. En esta encrucijada de caminos, los puentes jugaron un papel fundamental en el desarrollo urbano y económico de la región; y ya desde los romanos, los habitantes del valle construyeron robustos puentes con los que poder salvar el cauce del río más caudaloso de España.

En este contexto el conocido como puente de Briñas -que, pese a su denominación, pertenece a Haro y no a Briñas– supuso un impulso para el próspero devenir de la parte más occidental de Rioja, la comarca de Haro, que vio cómo en el siglo XIII un imponente puente de piedra de 150 metros unía el meandro de Tondonia con la orilla norte del río Ebro, facilitando el tránsito de mercancías entre el reino de Navarra (del que formaban parte la Sonsierra riojana y Rioja Alavesa) y las tierras de Castilla, a las que pertenecían Haro y el resto de la hoy Comunidad de La Rioja.

El puente de Briñas es un puente medieval de estilo gótico -aunque ha sufrido numerosas restauraciones- de siete arcos, más de 150 metros de largo, casi 5 metros de ancho y más de 14 metros de alto, situado en un paraje vitivinícola único. Rodeado por un mar de viñas y junto al barrio de la Estación de Haro, el puente de Briñas -además de servir de aduana en sus inicios- forma parte del trazado del camino de Santiago vasco del interior, una ruta que conecta Irún y Vitoria-Gasteiz con Santo Domingo de la Calzada.

La construcción del puente de Briñas se produce tras la desaparición de otros importantes puentes sobre el río Ebro, como eran el de Mantible, Mendavia y Varea -junto a Logroño- lo que había dejado incomunicadas las dos orillas del río Ebro a lo largo de un tramo de más de sesenta kilómetros.

En esta época, tras la reconquista y la repoblación de la zona es cuando se decide construir este puente (por iniciativa del concejo de Haro, que era propietario de tierras en la orilla norte del río) y otros dos relevantes puentes de La Rioja: el de San Vicente de la Sonsierra, que -hoy en día- está suspendido para el tráfico rodado, y el antiguo puente de Piedra de Logroño, una construcción anterior -derribado en el siglo XIX- al actual puente de Piedra de la capital riojana. Se cree que, originariamente, fueron los romanos los primeros en edificar un puente en esta zona, que conectaba las aldeas de Briñas y Tondón (Dondón, hoy desaparecida).

Camino de Santiago en el puente de Briñas de Haro (Rioja Alta)

Camino de Santiago de interior. Puente de Briñas | Haro (Rioja Alta)

Reconstrucciones del puente de Briñas

El impetuoso caudal del río Ebro, que suele sufrir grandes crecidas durante el invierno y los meses de primavera, suponen un reto para el mantenimiento del puente de Briñas. Los destrozos causados por el agua y las posteriores reconstrucciones, han formado parte del día a día del puente de Briñas.

El puente cuenta con dos inscripciones en los tajamares, de 1574 y 1643, que indican las fechas de reconstrucción del puente. Posteriormente, están documentadas otras tantas reparaciones a lo largo de los siglos XVIII, XIX hasta su definitiva restauración en 2008.

  • 1712: reparación.
  • 1741: reparación con zampiados (recubrimiento de las superficies mediante mampostería de piedra para afirmar terrenos falsos y protegerlos contra la erosión).
  • 1810: guarnición y construcción de los antepechos del puente durante la Guerra de Independencia.
  • 1823: fortificación de la cabecera.
  • 1839: rotura de los puentes levadizos que conectaban el puente con las orillas.
  • 1841: terraplenación del fo­so.
  • 1852: demolición de la fortificación tras la primera y segunda Guerra Carlista.
  • 1871: reparación del puente tras una riada que había dejado intransitable el puente.
  • 1950: construcción de un nuevo puente para el tráfico rodado, quedando el puente de Briñas para labores agrícolas.
Tajamares del puente de Briñas de Haro (Rioja Alta)

Tajamares de piedra en el río Ebro. Puente de Briñas | Haro (Rioja Alta)

Durante el convulso siglo XIX el puente pasa a jugar un papel estratégico en las comunicaciones con el norte de la península. En un periodo marcado por la Guerra de Independencia frente a Francia y el conflicto civil de las Guerras Carlistas, el puente de Briñas queda fortificado con un pequeño castillo en lo alto de la ladera que vigila el paso hacia Haro.

El conjunto defensivo del puente de Briñas estaba integrado, en noviembre de 1834, por: unas oficinas, una casa aspillerada, un torreón en lo alto de la ladera este, un camino que cubierto que conectaba las oficinas del puente con la torre, además del propio puente. Con anterioridad, el lugar ocupado por la caseta de vigilancia del puente de Briñas fue una pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora del Puente del Ebro.

Mirador sobre el Ebro en el puente de Briñas de Haro (Rioja Alta)

Río Ebro a su entrada en La Rioja. Puente de Briñas | Haro (Rioja Alta)

En la actualidad sólo la estructura del puente se encuentra el pie y habilitada para el tráfico de vehículos y personas, habiendo desaparecido -por completo- el complejo de las oficinas y quedando, únicamente, restos del torreón defensivo en lo alto de la colina anexa. En 2015, el puente de Briñas fue incluido como uno de los bienes individuales (n.º ref. 669bis-019) de la ruta interior del «Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España» por la UNESCO.

Enoturismo en Haro

Su ubicación y su uso -eminentemente agrícola, lo que limita el tráfico- hacen del puente de Briñas un tesoro para aquellos que llegan a Haro y Rioja Alta en busca de una experiencia de enoturismo que les conecte con la esencia de la vitivinicultura y la tradición de un tierra volcada con el viñedo y la producción de grandes vinos.

El puente de Briñas se encuentra a menos de un kilómetro de bodegas centenarias como Bodegas La Rioja Alta S.A, Bodegas R. López de Heredia Viña Tondonia y Bodegas Gómez Cruzado; además de ubicarse en medio de un mar de viñas que permiten al viajero pasear entre viñedos, conocer -de cerca- la viticultura de Rioja y el desarrollo de la uva, y disfrutar de un paisaje del vino único

Bodegas Carlos Serres (Haro, Rioja Alta)

Bodegas Carlos Serres



Bodegas Carlos Serres sea, quizás, una de las cunas del vino de Rioja más apegada a la tierra. Fundada en 1896 por el francés Charles Serres, que llegó a Haro tras las plagas de filoxera que asolaron los viñedos de la región de Burdeos, la bodega nació con una clara vocación exportadora que propició que los vinos de Serres estuvieran, pocos años después de la apertura de la bodega, en mercados tan distantes como Francia, Inglaterra, Cuba o Estados Unidos.

Fundé mi bodega en Haro para que el mundo conociera las virtudes de esta tierra y sus elegantes vinos

Charles Serres

Serres llegó al barrio de la Estación de Haro, como otros tantos bodegueros franceses, en la segunda mitad del siglo XIX buscando una región que pudiera paliar -con sus vinos- el maltrecho mercado francés de vino. En Haro, y su comarca, Carlos Serres encontró un el terruño perfecto en el que poder elaborar vinos al estilo bordelés que cumplieran la expectativa de calidad, sabor y personalidad de los paladares internacionales más exigentes.
Aunque en la actualidad la bodega ya no se encuentra en el preciado barrio de las bodegas de Haro, Bodegas Carlos Serres (ubicada en el extremo sur de la ciudad) es una de las bodegas centenarias con más prestigio de la DOCa Rioja.

Variedades de vid clásicas de Rioja

La esencia de Bodegas Carlos Serres se encuentra en el corazón de Haro: junto al estanque conocido como de los Patos en el Parque Félix Rodríguez de la Fuente. En este paraje se encuentran las 60 hectáreas de viñedo más preciadas de la bodega, las que permiten elaborar los vinos Reservas y Grandes Reservas que distinguen la marca Carlos Serres y que -como la mayoría de los caldos de la región- están basados en las variedades de uva clásicas de Rioja: Tempranillo, Graciano, Mazuelo, Maturana Tinta y Viura (blanca).

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Bodegas Carlos Serres (Haro, Rioja Alta)


Visitar Bodegas Carlos Serres

Haro, La Rioja | Rioja Alta 
Teléfono: 941 31 02 79
Web: www.carlosserres.com
Dirección: avenida Santo Domingo de la Calzada, 40, (26200) Haro, La Rioja.

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Bodegas Gómez Cruzado (Haro, Rioja Alta)

Bodegas Gómez Cruzado

La historia de Bodegas Gómez Cruzado sea, quizá, una de las más curiosas de cuantas componen el nacimiento del barrio de la Estación de Haro. Coincidiendo con la fundación de las primeras bodegas para la crianza de vinos de Rioja, en 1886 un noble mexicano, Ángel Gómez de Arteche decide asentar -junto a la estación de tren- una bodega para la elaboración y embotellado de vinos de Rioja. En 1916, los hermanos Agustín y Jesús Gómez Cruzado compran la bodega, renombrando la bodega con sus apellidos, denominación que se mantiene en la actualidad.

Vinos finos de Rioja

Con una producción anual cercana a las 200.000 botellas anuales y apostando por la elaboración de vinos finos de Rioja, Bodegas Gómez Cruzado se erige como esencia de una región con nombre de vino. Sus viñedos, ubicados en las subzonas de Rioja Alta y Rioja Alavesa, conforman la personalidad de unos vinos que mezclan los suelos blanquecinos, pobres y de composición arcillo-calcárea situados al abrigo de la Sierra de Cantabria con los suelos aluviales de canto rodado y arcillo-ferrosos del valle del río Najerilla; una fusión de microclimas y altitudes que aportan el signo característico de Gómez Cruzado.

Bodegas Gómez Cruzado (Haro, Rioja Alta)

Horario de visitas

Bodegas Gómez Cruzado, la bodega más pequeña de cuantas integran el barrio de la Estación de Haro, ofrece tres paquetes enoturísticos con los que disfrutar de la esencia de Rioja en su bodega boutique:

  • Cata:
    • Lunes a sábados: de 10:00 a 18:00.
    • Domingos y festivos: de 10:00 a 15:00.
  • Visita guiada y cata: 1h 30 min (25€)
    • Lunes a domingos 10.00h inglés / 11.00h castellano.
  • Cata premium: 1h 30 min (50€)
    • A petición, previa consulta con bodega

Visitar Bodegas Gómez Cruzado

Haro, La Rioja | Rioja Alta 
Teléfono: 941 31 25 02
Web: www.gomezcruzado.com
Dirección: avenida de Vizcaya, 6, Barrio de la Estación (26200) Haro, La Rioja.

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