Edificio de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Estación Enológica de Haro

Estación Enológica de Haro
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En 1892, como consecuencia del dinamismo económico que Rioja estaba alcanzando tras la llegada de un nutrido grupo de bodegueros franceses a la región, se funda en Haro la Estación Enológica, un centro de investigación para el vino de Rioja que serviría para asentar tanto la experiencia como el liderazgo que Haro y su barrio de la Estación estaban adquiriendo en lo relativo a la elaboración de vinos de estilo bordelés a finales del siglo XIX.

La designación de Haro como sede de la Estación Enológica por parte de la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio del Gobierno de España llegó en un momento de esplendor para la ciudad -en 1891, se había convertido en la primera ciudad del país en contar con alumbrado eléctrico en sus calles y que acababa de celebrar la apertura de una sucursal del Banco de España– que terminó de encumbrar a Haro como cabeza de los vinos de Rioja.

En su primer año de funcionamiento, la Estación Enológica de Haro -con Mariano Díaz Alonso como director interino- ya contaba con unas instalaciones equipadas con todos los utensilios necesarios para elaboración de vinos y con un nutrido grupo de alumnos (alrededor de medio centenar) que asistieron al primer curso de conferencias de una institución que destacó por su papel formador de nuevos profesionales ligados al mundo de vino.

Las enseñanzas de capataces bodegueros y de aprendices convivieron con los campos de experiencia donde los se realizaban estudios con vides y uvas autóctonas, se experimentaba con la adaptación de nuevas variedades foráneas y se practicaban ensayos en viticultura, nuevos abonos y pesticidas.

Bodega de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Bodega. Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

La Estación Enológica y la llegada de la filoxera a Rioja

La destrucción de los viñedos de Aquitania (Francia) durante la segunda mitad del siglo XIX -y la necesidad de producir y abastecer al mercado francés- fue la principal razón para que varios bodegueros bordeleses se asentaran en las proximidades de la estación de ferrocarril de Haro.

Los primigenios almacenes fueron transformándose en bodegas orientadas a la producción de vinos de estilo bordelés auspiciadas por las propicias condiciones del suelo y del clima de Rioja Alta, que favorecían la elaboración de vinos a la altura de los caldos de más alta calidad.

No obstante, al tiempo que la Estación Enológica de Haro daba sus primeros pasos, la filoxera alcanzó los viñedos de Rioja. En junio de 1899 se detectaron los primeros síntomas de la enfermedad en los viñedos de Sajazarra; en 1902 la plaga se había extendido por los viñedos de Rioja Alta; y, entre 1904 y 1907, todas las vides de la provincia de Logroño estaban invadidas por la filoxera.

En quince años (1982-1907) el panorama vitivinícola de Rioja cambió por completo para la Estación Enológica de Haro e, incluso, Víctor Manso de Zúñiga (director de la institución) escribió a finales de la primera década del siglo XX que todos los esfuerzos para poner coto a la filoxera habían sido “estériles”.

Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

Durante este periodo, la región de Rioja pasó de hacer frente a la sobreproducción de vinos y a la ausencia de una viticultura moderna, a tener que repoblar de gran parte de las plantaciones de vid entre 1910 y 1920.

En este sentido, la Estación Enológica de Haro contribuyó en la recuperación de los viñedos riojanos que no habían quedado destruidos por la plaga. Sin embargo, aunque la llegada de la filoxera supuso un fuerte revés para los viticultores de la época, contribuyó a la modernización de las bodegas de Rioja.

Importantes firmas del barrio de la Estación de Haro -como la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), Bodegas Bilbaínas o Bodegas R. López de Heredia Viña Tondonia– aprovecharon para modernizar sus instalaciones industriales reinvirtiendo sus capitales en sistemas para la crianza de vinos finos de Rioja.

Variedades de uva para los vinos Rioja

Además de su actuación durante la plaga de filoxera, la Estación Enológica de Haro ha sido -también- fundamental a la hora de estudiar y experimentar con las variedades de uva más propicias para la elaboración de vinos de Rioja. La determinación de las mejores especies y su mezcla, junto con la modernización industrial del sector y la colaboración en la creación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja (DOCa Rioja), supuso un impulso definitivo para una vinicultura que, en la actualidad, se asienta en las siete variedades de uvas de Rioja (blancas y tintas): tempranillo, garnacha, viura, malvasía, mazuelo, graciano, y garnacha blanca.

Entrada de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Entrada. Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

¿Cuántas estaciones enológicas existen en España?

La de Haro no es la única estación enológica que existe en España, aunque sí es de las primeras. Las estaciones enológicas fueron creadas a finales del siglo XIX para modernizar, con el estudio y la formación de nuevos profesionales, los sistemas de producción y elaboración de vino. El primer proyecto incluía la creación de una estación enológica central en Madrid y cuatro escuelas en las provincias de Alicante, Ciudad Real, Zamora y Logroño, aunque no terminó ejecutándose. Finalmente, las estaciones enológicas quedaron recogidas mediante un Real Decreto en 1892, año fecha fundacional de la Estación Enológica de Haro.

En la actualidad, además de la de Haro, existen estaciones enológicas y de viticultura de Jerez de la Frontera (Cádiz); Alcázar de San Juan (Ciudad Real); Montilla (Córdoba); Rueda (Castilla y León); Requena (Valencia); Jumilla (Murcia); Vilafranca del Penedès (Barcelona); Reus (Tarragona); Felanitx (Baleares); y Almendralejo (Badajoz).

Centro de Interpretación del Vino de Rioja

La Estación Enológica de Haro cuenta con la tecnología más avanzada para el estudio, formación, análisis y asesoramiento sobre el vino y sus características. En ella se estudia y analiza todo el proceso de elaboración del vino, desde la maduración hasta el control en botella, siendo además, el laboratorio de referencia para el Consejo Regulador de Rioja así como para otras denominaciones de origen españolas e internacionales.

Es sede del Centro de Interpretación del Vino de La Rioja y del Museo del Vino de Rioja, un espacio inaugurado en 1991 en el que se pueden conocer las características geológicas y climatológicas que de Rioja, las variedades de uva empleadas en la creación de los vinos de la región y los procesos de elaboración y crianza de los caldos.

Fachada de la Estación Enológica de Haro (Rioja Alta)

Corona mural en el edificio principal de la Estación Enológica | Haro (Rioja Alta)

Turismo del vino en Haro

La Estación Enológica de Haro se encuentra ubicada en pleno casco urbano de Haro y a poco más de un kilómetro del barrio de la Estación, el espacio en el que se concentran las firmas más prestigiosas de Rioja y que cuenta con la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo.

Su situación permite comer y disfrutar de la gastronomía riojana en los restaurantes de Haro, alojarse y dormir en los hoteles y apartamentos de la ciudad, y sumergirse en una embriagadora experiencia de turismo de vino durante el tiempo que pase en la capital del Rioja.

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